A vueltas con la vuelta al cole (y al trabajo)

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la vuelta al cole 2020

Estamos ya en plena fase de inicio de la vuelta al cole de nuestros estudiantes de toda España y la sensación que predomina entre los progenitores no puede ser más desalentadora resumiéndose en una única palabra: incertidumbre.

Incertidumbre porque a estas alturas de la película tenemos multitud de dudas sobre cómo se va a producir la reentrada de los alumnos a los centros educativos, incertidumbre porque cada Comunidad Autónoma aplica criterios diferentes (muy diferentes en algunos casos) en su territorio y no sabemos ni siquiera si alguno de ellos será el adecuado, incertidumbre porque ante el anuncio de las clases presenciales para la totalidad del alumnado nos tememos que el virus entrará en nuestras casas tarde o temprano, incertidumbre porque no conocemos ninguna estrategia desarrollada para conciliar la vida laboral de los padres con una más que probable vuelta al confinamiento de los alumnos e incertidumbre porque, en definitiva, hay una falta total de liderazgo para afrontar esta situación.

No voy a entrar a valorar qué medidas de las que se están comenzando a aplicar serán las más o menos efectivas (para eso están los supuestos expertos) pero lo que sí tengo claro es que el gran problema que se nos viene encima para que este país arranque, a pesar de la pandemia, es el de la conciliación familiar.

La conciliación familiar sin estrategia ni estructura

En España, tradicionalmente la conciliación familiar se ha sostenido bajo dos pilares fundamentales: los colegios y los abuelos. Pues bien, ahora nos encontramos con que los colegios ayudarán a conciliar, en el mejor de los casos, en un 50% del tiempo y con que los abuelos son el principal grupo de riesgo afectado por la pandemia ¿Nos vamos a arriesgar a dejar a nuestros niños con los abuelos tras haber permanecido durante horas con otros cientos de niños en el colegio? Esta última alternativa me parece como mínimo temeraria.

El hecho de que en el mes de marzo la pandemia nos pillara con el paso cambiado es asumible dado que la situación nos arrolló a todos los niveles, pero no es de recibo que seis meses después continuemos prácticamente en el punto de partida. La realidad actual es que no contamos ni con una estrategia ni con las estructuras necesarias para garantizar una verdadera y eficaz conciliación familiar y mucho menos ante la situación pandémica que estamos afrontando.

Por un lado se habla de teletrabajo pero la realidad es que en muchísimas actividades laborales el teletrabajo es imposible. Además, el teletrabajo con varios niños rondando por la casa, resulta poco eficiente y en algunos casos incluso inviable. Por otro lado se nos anuncian leyes para garantizar el derecho a la conciliación pero no tenemos noticias de medidas que permitan a las empresas soportar la necesaria conciliación sin perder competitividad.

La sensación predominante es que no se le ha dedicado ni el tiempo, ni el interés ni los recursos necesarios para solucionar un tema que se veía venir desde hace meses. Desde marzo ya se nos venía avisando de un posible rebrote del coronavirus en otoño, que podría ser incluso más virulento que el inicial y ante esta previsión ¿Alguien se ha preocupado de desarrollar un plan de conciliación nacional que ofrezca respuestas a las necesidades de las familias?

Habrá que hacer un acto de fe con esta atípica vuelta al cole

Parece que el espinoso tema de la vuelta al cole ha quedado solucionado con una triste reunión de la ministra Celaá con los consejeros de educación y sanidad de las diferentes Comunidades Autónomas una semana antes del inicio de las clases. También tendremos que hacer un acto de fe ante la reciente afirmación de la ministra de que llevan tiempo colaborando estrechamente para garantizar una vuelta al cole segura y eficiente.

Sinceramente, considero que los ciudadanos, quienes en palabras del propio Presidente del Gobierno hemos venido teniendo un comportamiento ejemplar desde el inicio del confinamiento, nos merecemos algo más por parte de nuestros gobernantes.