Trabajadores de supermercados y residencias de mayores, los olvidados del coronavirus

El Covid-19 nos está dejando héroes anónimos cada día

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cajeros de supermercado y covid-19

Vaya por delante todo el reconocimiento al personal sanitario de los hospitales españoles por su dura y exigente labor al frente de la epidemia del coronavirus. También a los miembros de la fuerzas policiales del estado. Es cierto que son vitales para la seguridad de todos y que se están dejando la piel. No en vano están teniendo bajas y un elevadísimo número de contagios. Se dice pronto, cerca del 15 % del total de los sanitarios ya han sufrido o están sufriendo el covid-19. Y la población se lo estamos reconociendo con los homenajes diarios.

Pero ahora quiero fijarme en otros héroes anónimos que están teniendo muy poco reconocimiento por los ciudadanos, que son también vitales para que continuemos con nuestra ‘nueva’ vida y que se juegan igualmente el tipo. Me refiero a los reponedores y cajeros de los supermercados y a los auxiliares de las residencias de mayores.

Cajeros de supermercados en riesgo por el covid-19

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Los cajeros de supermercados son los grandes olvidados

Los cajeros de supermercados ven desfilar a cientos de personas diariamente –los primeros días de encierro fueron terribles- y su exposición al temible virus es brutal. Aunque ahora parecen más organizados, yo los veo con unas mascarillas bastante precarias –supongo que igual que sus sueldos, sus contratos- y caras de absoluta preocupación, cansancio y desgaste. Una de las cajeras habituales de Mi Alcampo, aunque joven, comenta que no está tranquila. «Pues sí, me siento expuesta. A pesar de mi edad estoy en un grupo de riesgo, soy asmática. Pero es lo que hay», dice resignada. Otros jóvenes menos responsables reconocen –escuché una conversación a hurtadillas antes del confinamiento- que llevaba cuatro días sin ir a su puesto en Carrefour. «Para lo que me pagan que me echen. Además tengo que trabajar sábados y domingos», alardeaba frente a otros jóvenes de su edad.

Y este último comentario me propicia una reflexión. Durante muchísimos años los supermercados y tiendas de alimentación han estado cerrados los domingos, y no pasaba nada. Me pregunto si en esta crisis tan inédita y salvaje, es necesario que estén abiertos los supermercados este día de la semana. ¿Pasaría algo relevante si cerrasen sus puertas?

Personal de residencias de mayores poco valorados

personal sanitario residencias de mayores
Sus cuidados son importantes ahora y siempre.

El tratamiento a este colectivo de enfermeras y auxiliares de residencias de mayores me parece totalmente injusto. Nadie les apoya, o al menos no lo parece, y eso que se están contagiando de forma exponencial en las residencias de mayores en las que aparece el Covid-19. En algunos de estos centros se han reducido a la mitad los efectivos sanitarios y mientras fallecen los mayores, desgraciadamente los más débiles al virus, parece que los familiares los señalan como culpables.

No señores y señoras. Ellos menos que nadie son responsables de las tremendas desgracias que están sufriendo nuestros mayores. Es cierto que es durísimo no poder despedirnos de los nuestros, sufrir sabiendo que están aislados y que quizás no vuelvan a ver a sus seres queridos, y tampoco velarlos. Pero lo que me indigna, aunque lo puedo entender, son las declaraciones de algunos familiares en televisión acusando a los trabajadores de las residencias de mayores de no informarles con la prontitud que requieren sobre la situación de su familiar.

Estoy convencido que a ellos les gustaría poder hacerlo al momento y con todos, pero pongámonos en su lugar. Lo primero es atender a los mayores que necesitan ayuda y eso puede convertirse en una tarea ingente cuando el personal se contagia y los efectivos sanitarios se reducen en ocasiones a la mitad.

Vaya por los reponedores y cajeros de supermercados y el personal de las residencias de mayores, tres hurras. De verdad, sois mis héroes frente a está pandemia del coronavirus.