Cómo cortar el pelo en casa… y con estilo

Os dejamos alguna idea para que su look no pierda encanto en estos días

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corte de pelo para ninos

Seguro que muchas madres estáis añorando a vuestros peluqueros ‘de cabecera’. Algunas porque estáis viendo que vuestras mechas descienden a ritmo vertiginoso por vuestro cabello; otras porque veis desaparecer el color elegido y aparecer una ‘cinta’ alrededor de vuestra frente con el color natural de vuestro pelo o alguna cana. Lo mismo os ocurrirá a los padres, cuyo cabello parece regresar a la década de los 70. Si (vosotros) tenéis maquinillas cortapelo no hay problema. En cualquier caso, ni es tan importante y hay soluciones caseras. Pero nos vamos a centrar en los peques. Niñas y niños también se preocupan por el cuidado de su cabellera, ya que están acostumbrados a los cortes habituales para sanearlo. No se puede ir a la peluquería, pero os dejamos alguna idea para que su look no pierda encanto, aunque no salgan de casa.

Regresa cortar el pelo a flequillo

Rosalía corte a flequillo
El antes y el después de Rosalía tras su cambio de imagen

Como un mes antes de que el COVID-19 cambiase la vida de todos, el flequillo empezaba a asomar en las tendencias en estilismo capilar –y sí, también para los peques-. Poco después y durante su confinamiento en Miami –lugar en el que la sorprendió la propagación del nuevo coronavirus-, la cantante Rosalía echó mano de las tijeras y cambió de imagen con un flequillo estilo francés (justo por encima de las cejas). Ella misma se cortó el cabello, publicó la imagen en Instagram y se hizo viral. Es una idea; ni imposible ni tan difícil para que lo hagáis con los peques.

Un truco que funciona

Nos lo propone una amiga (ella lo ha practicado más de una vez). Peinad hacia la frente el pelo mojado de vuestro peque y haced una raya horizontal. Tomad con los dedos, desde algo antes de la coronilla hasta la frente, un mechón de pelo y retorcedlo lo más posible, a modo de tirabuzón; primero hacia un lado (por ejemplo, el izquierdo) y cortad un poco el extremo –en corte recto-, ya que luego tendréis que repetir la misma operación hacia el lado contrario (el derecho) y volver a cortar el pelo. ¡Cuidado! Si cortáis mucho el primer ‘tirabuzón’, al hacer el segundo corte, el flequillo quedará demasiado corto.

Volumen y resto del cabello

También hay que tener en cuenta el volumen del cabello y su calidad. Los más chiquitines lo suelen tener muy fino. Para que dé la sensación de ‘más pelo’, en este caso el mechón a retorcer se tomará con los dedos algo más cerca de la coronilla. Y si el cabello es abundante se hará al revés; más o menos, a mitad de camino entre la coronilla, más cerca del nacimiento del cabello, y el pelo que cae hacia la frente. Y si se cansan algún día del flequillo, las niñas lo pueden recoger a los lados con horquillas (seguro que en casa tienen algunas de lo más chic) y los niños utilizar alguna espuma capilar (si tenéis en casa) o incluso una pizca de gomina; parecerán pequeños gentleman.

Otra idea para los pequeños es que afeitéis (si disponéis de maquinilla) la parte inferior trasera de la cabeza y, luego coloquéis sobre ella un bol (probablemente tengáis en casa de diferentes tamaños y alguno se adaptará). Cortad el sobrante de cabello que sale del bol. Conseguiréis un corte en dos capas ideal.

Para cortar el pelo de las niñas, habrá que ir separando mechón a mechón y practicar un corte horizontal recto.

Del corte de pelo ‘al 1’ al boho chic

Practicar en casa cabello
Haz una coleta baja con su cabello

Todo vale con tal de que se sientan satisfechos con el resultado. El hecho de que cambien de imagen, tras tantos días en casa, también está bien. Muchos chicos preadolescentes y adolescentes optarán por usar la maquinilla de papá y practicar un corte ‘al 1’, casi rapado y comodísimo.

Otra idea es dejar que su cabello crezca, y alborotarlo con un poquito de espuma capilar que les dará un aspecto boho chic, tendencia total. Para las niñas el pelo recogido es cómodo; el regreso a la coleta baja o a la trenza también está de moda. Lo importante en todos los casos es mantener los hábitos higiénicos –e incluso extremarlos-. Uno de cada dos días –en o tras el baño o la ducha diaria- deben aplicarse champú. El hecho de tener que permanecer en casa no quiere decir que descuiden su imagen, como en el caso de la ropa. Como decía la canción de Martirio (“arreglá pero informal”), pero al revés: informales pero arreglados.

Pero no desesperes si se te da mal, más adelante, para cuando esto pase, podrás acercarles a una peluquería para niños, que en caso de desaguisado, les hagan un corte de pelo en condiciones.