Corazón Blanco Animal ha logrado salvar la vida a casi 1.000 perros

Su fundadora, Irene Madrigal, diseñadora de ropa con materiales reciclados, dedica la totalidad de su tiempo a la asociación.

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Corazón Blanco Animal ONG

Corazón Blanco Animal, asociación en defensa y ayuda de los animales, se constituyó oficialmente hace pocos años. Pero en realidad se creó hace varias décadas cuando Irene Madrigal, diseñadora de ropa realizada exclusivamente con materiales reciclados, con solo 10 años se encontró cuatro cachorros que quería llevar a su casa. Sus padres, lógicamente, le dijeron que era inviable; pero ella no desistió y se ocupó de ellos en secreto, guardándoles su comida, haciendo pulseras para comprarles alimentos y buscándoles un refugio que les permitiese subsistir.

Desde entonces, esta niña ahora mujer, ha salvado con su organización la vida a casi 1.000 perros de la provincia de Málaga que sin la intervención de Corazón Blanco Animal habrían sido sacrificados. Todos ellos estaban en perreras, abandonados o ‘encarcelados’, la mayoría enfermos y con evidentes signos de maltrato animal.

«Miro atrás y veo como los animales han cambiado, más bien por casualidad, toda mi forma de vida. Actualmente se han convertido en el centro de mi universo y me dedico en cuerpo y alma a ellos», nos dice con asombro y satisfacción Irene.

Todo empezó cuando hace unos catorce años esta madrileña se trasladó a la zona de Axarquia (Málaga). Un día vio como un vecino, con severos problemas de ‘salud’, no alimentaba a su perra mastín, a la que bautizó ‘Reina’ y que acababa de parir 5 cachorros. Irene actuó y consiguió salvar a la madre y que los perritos fueran enviados en adopción a Alemania.

Ese día le cambió la vida.»Aunque siempre me han encantado los animales esto no era en realidad mi objetivo. Pero la voz se corrió y mis amigos y vecinos me avisaban de todos los perros que estaban sufriendo, me enviaban los abandonados y enfermos, y poco a poco mi casa se empezó a llenar de animales», nos comenta. A partir de ese momento entabló una relación muy estrecha con su imprescindible colaboradora Inke, una alemana que estableció buenos contactos con asociaciones de su país y a donde envían todos los perros que consiguen salvar. «Es una pena, pero en España apenas se adopta», señala con tristeza.

Una manada permanente de entre 14 y 20 perros

La casa de Irene, en pleno monte, parece más un zoo que una vivienda al uso. «De forma permanente suelo tener entre 14 y 20 perros. No es que quiera tener una manada tan grande, pero los perros grandes o enfermos es muy difícil darlos en adopción y al final me los quedo yo«. Pero además convive con cerca de 20 gatos, varios burros y gallinas en su residencia, tal y como se puede ver en los vídeos de su canal de youtube.

Lo dicho, la ‘familia’ seguía creciendo y ese incremento de sus miembros le obligaba a tener una mayor dedicación y, por supuesto, los gastos se dispararon. «Se empezó a producir una situación insostenible –relata Irene- . Aunque cada vez teníamos una mayor satisfacción por salvar las vidas de estos adorables animales y más gente colaboraba en el proyecto, yo tenía menos tiempo para trabajar y más costes en alimentación, vacunas, veterinario… Ya no sabíamos como continuar«.

Aparece un ‘angel ‘ finlandés

La asociación Corazón Blanco Animal no tiene subvenciones públicas. Una de los requisitos que necesitan para poder acceder a ellas es que cuenten con jaulas para los perros, algo que va totalmente en contra de su filosofía. «Económicamente estábamos a punto de la ruina y pensamos en tirar la toalla. Pero aparecieron en nuestra vida dos finlandesas, Marja y Sari, comprometidas con nuestra organización que consiguieron trasladar a sus compatriotas nórdicos las necesidades que tenía esta pequeña asociación en un recóndito pueblo de Málaga. Increíblemente empezaron a ayudarnos apadrinando a los perritos que tenemos. ¡Nos salvaron la vida!», dice con gratitud mirando al cielo Irene.

Teaming: 1€ al mes por asociarse

Un antes y un después en la vida de los perros

Aunque la falta de medios materiales siempre es acuciante, entre voluntarios, colaboradores desinteresados, ayudas externas ocasionales y ahora Teaming, «vamos aguantando como podemos. Aunque los proyectos siguen incrementando», dice Irene Madrigal.

Teaming es la nueva iniciativa que han emprendido para los que quieran colaborar con la asociación. La contribución es muy pequeña, apenas 1 € al mes. «De momento solo tenemos 50 socios pero esperamos que cuando aumente su número tendremos unos recursos recurrentes que nos ayudarán a seguir avanzando». Para ser socio y aportar tu euro al mes de ayuda, entra en https://www.teaming.net/asociacioncorazonblanco.

Si quieres hacer un donación estas navidades, puedes enviar una transferencia a la cuenta de Corazón Blanco Animal (C/c ES55 0073 0100 5305 0513 6718) por el importe que tu quieras.

Los fondos donados a Corazón Blanco se dedican al rescate, cuidado y socialización de estos animales hasta que encuentran un hogar donde son aceptados como un miembro más de la familia. Los fondos recaudados cubren los gastos de comida, desparasitación, vacunas, esterilización para estos animales, así como tratamientos especiales que puedan necesitar. 

Hay más proyectos para autofinanciarse, como por ejemplo el apadrinamiento de los animales españoles y sobre todo el sueño de Irene, «crear un santuario animal, para poder ayudar a todo tipos de animales, no solo perros«.

Le gustaría tener una finca con las instalaciones adecuadas para atenderlos debidamente. En un lugar apartado donde no se molestase ni a los vecinos ni a los perros, gatos, burros… Irene concluye que «la verdad es que preferiría no hacer este trabajo, que no fuera necesario. Pero no puedo ver sufrir a los animalitos. Mi corazón no me lo permite».