Practicar con los peques para elaborar dulces navideños

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dulces de Navidad

Aunque las mesas festivas de la próxima Navidad se van a ver reducidas en número de comensales y, es casi seguro, que a ellas se sentarán solo los convivientes –todo depende de las decisiones de las comunidades autónomas-, lo que no debe disminuir es el buen ánimo y los mejores deseos.

Lo que sí es seguro es que esas cenas, comidas o desayunos seguirán siendo especiales porque estarán vuestros niños. No faltarán los dulces típicos –en todos los municipios encontraréis tiendas especializadas en ellos– ni los aperitivos o los manjares habituales durante esos días. Pero, ¿qué tal si ‘implicáis’ a los peques en la elaboración de algunos postres o golosinas fáciles de hacer? Mejor no esperar al mismo día por si el tiempo o los trastos (los de cocina) os juegan una mala pasada. Las recetas que os animamos a elaborar son sencillas y a los chiquillos les gustará participar como pinches y, claro, como probadores de antemano.

Estrellas de Belén: de mazapán y chocolate

Las estrellas pueden coronar el árbol navideño y también el Portal del Nacimiento, pero también se pueden comer. Las galletas de esta receta tienen esa forma, son riquísimas y las podéis tener listas en media hora (aunque luego tendrán que reposar). Las cantidades dependen mucho del número de unidades que queráis hacer. Pongamos que para entrenaros hacéis unas 20.

Lo primero es derretir unos 70/75 g de mantequilla (no margarina) y dejar que se enfríe. Mientras, en un bol grande, mezclad –pasando cada ingrediente previamente por un colador- unos 20 g de cacao en polvo, una pizca de levadura química, una pizca de sal, otra de canela molida y otra de nuez moscada, y, por último, mazapán troceado, unos 15/20 g, la ralladura de media naranja, 1 huevo muy batido y agregar la mantequilla ya atemperada.

Tras mezclar todo bien, amasad y dividid la masa en dos partes, formando, con ayuda de un rodillo, dos circunferencias. Envolved cada uno en papel film y llevadlo al frigorífico durante una media hora. Pasado este tiempo, quitad el film y volved a estirar con el rodillo. Con un cortapasta en forma de estrella realizad las figuras y disponedlas en una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado. Metedlas en el horno (precalentado a 170º C) y dejad que se hagan durante 12 minutos. Por último, dejad que se enfríen sobre una rejilla. Si queréis las podéis decorar con hilos de glasa sencilla (azúcar glass y agua).

Una copa para comensales de todas las edades: de crema de naranja

Esta riquísima receta puede sustituir o acompañar a un postre, pero también es un desayuno o merienda ‘de reyes’ para degustar con el Roscón. Los ingredientes son para cuatro copas. Haced el cálculo si sois, por ejemplo, seis personas. Exprimid el zumo de 4 naranjas. Poned el resultado en un cazo grande en el fuego, pero evitad que llegue a hervir. Mientras, en otro recipiente, disolved 1 cucharada de harina de maíz (o maicena) con 4 cucharadas de leche. Aparte, batid 2 yemas de huevo con 2 cucharadas de azúcar glass y unid éste preparado al anterior. Luego, volcadlo, poco a poco, sobre el zumo de naranja (ya fuera del fuego). Mezclad y volved a calentar durante unos 5 minutos. Removed con cuchara de madera hasta que quede consistente. Ponedlo en una jarra (u otro recipiente) grande en el frigorífico hasta poco antes de servir en copas.

Bolitas de coco: un clásico de la mesa navideña

Entre trocitos de turrón, entre figuritas de mazapán o almendrados, no suelen faltar las bolitas de coco. Esta sí es una receta muy, muy fácil; para principiantes. Y, además, apenas lleva tiempo. Pongamos que preparáis unas 15. Para elaborarlas solo se necesitan dos ingredientes: leche condensada (unos 170 g) y coco rallado (unos 120 g). Para empezar, mezclad unos 90/95 g de coco rallado con la leche condensada. Extendedla sobre una bandeja y llevadla al frigorífico durante algo más de media hora. Pasado este tiempo, sacad la bandeja y, con la ayuda de una cuchara y de vuestras manos y manitas, haced bolitas, que luego rebozaréis en el coco rallado reservado. Tapad la bandeja con papel film y dejadla en un lugar aireado, pero no la llevéis de nuevo al frigorífico. Si sois muy golosos (¡un día es un día!), las podéis bañar en chocolate derretido.