Galicia es una fiesta: pequeños caminantes y vikingos

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Como en otras comunidades autónomas, en Galicia celebran su fiesta patronal en verano. El día 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol, es su día grande. Y muy grande, ya que concentra todo tipo de actividades, desde las religiosas a las gastronómicas, pirotécnicas, de ocio… Y recibe a las puertas de la catedral a cientos de peregrinos del Camino, a los casi ‘profesionales’ y también a los peques, que han realizado tramos más cortos y más adecuados a ellos. No solo se festeja en Santiago de Compostela (A Coruña) sino en toda Galicia.

Santiago de compostela fuegos artificiales

La noche del día 24 se inicia este año la fiesta con macro espectáculo de fuegos artificiales –proyectado en el pazo de Raxoi– y, como en años anteriores (a las 23:30), se quema un gran castillo que es una copia de la fachada gótica de la catedral. Ya, desde la mañana, los Gigantes y Cabezudos han animado con su comparsa a los transeúntes.

Al día siguiente –que también se celebra el Día de Galicia– ésta se abarrota de visitantes que no se quieren perder el bamboleo del gran botafumeiro. Los pasacalles por Santiago de Compostela se inician a la salida del gran templo. Y también los actos folclóricos, las exhibiciones de trajes regionales, la música que invade calles y plazas. Un recorrido interesante es el que se realiza, a las 18:00 (y con una duración de hora y media), en la visita guiada de Castelao, que parte de la estatua de Valle Inclán, en el Parque de la Alameda. Por supuesto, no hay que olvidar su valorada gastronomía, de las empanadas y productos del mar a sus excelentes dulces. La fiesta continúa hasta el día 31 y se cierra con un espectáculo de fuegos artificiales.

Y una fiesta de piratas escandinavos

Desde 1960, en la localidad pontevedresa de Catoira, a poco más de 40 kilómetros de Santiago de Compostela, se celebra una fiesta muy especial y ‘brutal’, la que recrea el intento de tomar las tierras gallegas con acceso fluvial a Santiago de Compostela por parte de los guerreros vikingos que se enfrentaron, tras más de un desembarco, a los habitantes de la zona, que defendieron sus tierras con uñas y dientes. Ocurrió hace cientos de años y hoy, de hecho, se trata de una divertida celebración de reconciliación –algo que deja claro que la localidad esté hermanada con la ciudad danesa de Frederikssund-.

En esta fiesta –declarada de Interés Turístico Nacional en 1988 y Fiesta de Interés Turístico Internacional- se escenifica el desembarco de un barco vikingo a las órdenes del caudillo Ulfo y el enfrentamiento de los gallegos con el obispo Cresconio al frente. Los habitantes, y muchos turistas, se disfrazan y celebran –siempre durante el primer fin de semana de agosto; este año los días 3 y 4 de agosto- de manera muy divertida el hecho histórico. El desembarco tiene lugar en las Torres del Oeste (fortaleza que defendía la entrada por el río Ulla, donde se cree que se realizaron en realidad los enfrentamientos).

Batallas de pega, comida y espectáculos

Romaría Vikinga Galicia

En la actualidad, los más de 3.500 habitantes de la localidad –en la comarca de Caldas- se multiplican hasta alcanzar a más de 25.000 participantes, porque al desembarco del drakkar (el barco vikingo) se añaden pasacalles, música, un magnífico mercado medieval con productos artesanales y gastronómicos de la tierra.

El sábado día 3 la celebración se inicia, a las 22:00, con la Cena Vikinga, a la que pueden asistir todos los interesados con la condición de ir disfrazados y adquirir un pase. Tiene lugar junto a las Torres del Oeste. El domingo todo es fiesta y bullicio hasta el momento cumbre, el desembarco, a las 13:00. Los asistentes pueden disfrutar libremente de mejillones y bebida. Y después comida para seguir disfrutando de las joyas de la despensa gallega: pulpo, sardinas, empanada… Los peques que habrán disfrutado de la ‘batalla’ del desembarco y de la comida seguirán divirtiéndose con los espectáculos de títeres y todo tipo de conciertos musicales. Y todo, claro, con sonido de gaitas como fondo.