Nuestras abuelas, las auténticas ‘chefs’ de la cocina española

Una valiosa herencia cultural que representa mucho más que una simple pauta nutricional, rica y saludable.

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dieta mediterránea

En los últimos tiempos es noticia que uno de los problemas de las nuevas generaciones es la obesidad, que a la larga traerá consigo problemas de salud. Principalmente basan su origen en el olvido que se ha hecho de la dieta de la “abuela”, la que se denomina la dieta mediterránea. Una valiosa herencia cultural que representa mucho más que una simple pauta nutricional, rica y saludable.  Así lo reconoció y celebró la UNESCO inscribiendo la Dieta Mediterránea como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

En su cocina destaca el uso de aceite de oliva como materia prima de todos sus platos. Los alimentos de temporada que en el mercado encontraban, donde las carnes, pescados, cereales y vegetales, conforman los nutrientes necesarios para una alimentación sana y saludable. 

La cocina de la abuela

Básicamente, el arte de cocinar sano se basa en la costumbre de las abuelas de usar productos de temporada en los menús diarios de su cocina. Con esto, y su buen hacer, las comidas eran (y son) variadas y saludables.

Las abuelas han sido, y son, grandes cocineras, además de expertas en economía doméstica. Conocen con acierto la temporada natural de las verduras y las frutas, de los pescados y las carnes, de las hortalizas y las legumbres. Trasladan toda esta sabiduría a los fogones y son innumerables las recetas que mejor hacen. El sabor de la sopa, las croquetas y las natillas de casa es irrepetible. Ahora, lo que antes eran platos de domingo, hoy son la comida del martes.

Pero si hay algo en que yerran las abuelas es en las cantidades de las raciones y, en ocasiones, en que abusan de algunos ingredientes como la sal. Errores de fácil corrección. Por ejemplo, se sabe que el exceso de sal empieza en la cuna. La cantidad recomendada por la OMS no debe exceder de 400 miligramos de sodio/día en los niños menores de un año. Por ello no hay que confundir lo sabroso con lo salado.

¿Qué es la dieta mediterránea?

cocina de la abuela

La dieta mediterránea es mucho más que una forma de alimentación saludable. Es un estilo de vida. Son propuestas tan sabrosas y naturales, que alejan a los niños del vicio por los dulces procesados cargados de aditivos, que propician el aprendizaje y el gusto pernicioso de los pequeños por los sabores artificiales.

En definitiva, la dieta mediterránea es una de las más sanas y equilibradas que existen, la más sostenible para nosotros, y la que mejor cuida el planeta. Una forma de comer juntos, en familia, aunque por la circunstancias y de conciliación laboral no podamos hacerlo. Aunque posiblemente, y no quiero que se entienda como algo favorable, este año 2020 con el confinamiento hemos recuperado en parte.

Le pusieron el adjetivo mediterráneo porque queda mejor por cuestiones de localizar geográficamente este tipo de cocina, frente a la asiática, japonesa o americana (Tex Mex). sin embargo, en realidad, es una dieta sustentada, inventada y mimada por mujeres, nuestras abuelas.

Decálogo de la dieta mediterránea para niños

  • El aceite de oliva, pero en su justa medida, es tu mejor amigo para acompañar ensaladas, guisos, aperitivos…
  • Preparales comidas con muchos alimentos vegetales y hortalizas.
  • No hay que olvidarse de que tomen pan, arroz, pasta y cereales todos los días.
  • Aprovecha los alimentos frescos, típicos de tu región. Sigue los consejos de las abuelas (y de los nutricionistas), y consume productos de temporada. Sobre todo en el caso de las frutas y verduras, nos permite consumirlas en su mejor momento, y además, a su mejor precio de mercado.
  • Que tomen productos lácteos todos los días, ya sea en forma de leche, quesos o yogures.
  • Hazles comer carne preferiblemente formando parte de platos de verduras y legumbres.
  • Comer mucho pescado (al menos dos veces por semana) y huevos entre tres y cuatro a la semana, será bueno par asu salud.
  • La fruta debe ser su postre habitual.
  • El agua es la bebida más refrescante y la más sana. Deben (y tu) beber de seis a ocho vasos de agua al día. Eso no quita de vez en cuando darles un capricho de una bebida refrescante como cola, pero ojo a los azucares que contienen.
  • Hacer ejercicio todos los días; es tan importante como comer bien, además de poder ser muy divertido. Mantenerles físicamente activos y realizar cada día un ejercicio físico adaptado a sus capacidades es muy importante para conservar una buena salud, además de inculcarles buenos hábitos. Por ejemplo, práctica con ellos, por ejemplo, el baile en casa.

Recordemos, aunque con los tiempos han ido cambiando sus recomendaciones, que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha establecido que los niños menores de tres años deben evitar el consumo de pescados azules de gran tamaño (tiburones, pez espada o emperador, lucio y atún rojo), y los niños de entre tres y doce años deben limitar a 50 gr a la semana o 100gr cada dos semanas.