Los 10 lugares con (cierto) misterio

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Una bodega ‘real’ en Aranjuez (Madrid)

Bodega Real Cortijo galería subterránea

A 5 kilómetros de la bella localidad se encuentra la Bodega Real Cortijo de Carlos III, que el monarca mandó construir en 1782 para proveer la despensa real de vino y aceite. Monumento Histórico Artístico en 1983, se puede visitar, con guía, todos los domingos. Además de El Lagar, la sorpresa está en las galerías subterráneas. Son dos bóvedas con ladrillo visto, dos ramales, la Bóveda del Rey y la Bóveda de la Reina. En la parte superior hay un mirador desde el que los reyes contemplaban la vega. La visita guiada dura una hora y al finalizar hay degustación de vino para los adultos y mosto para los niños, junto a un aperitivo de queso. Teléfono de información: 91 891 90 52.

Las leyendas del Parque de El Campo. Valladolid

En este mismo número de aniversario hemos hecho referencia a este parque vallisoletano. También cuenta con una leyenda, la de la gruta y la cascada. La primera se puede cruzar por detrás de la segunda, pero una historia –vigente hasta los años 60- dice que hay que hacerlo andando y no corriendo, porque, al correr se puede provocar su derrumbamiento. Todo parte de que la conducción de la cascada, en 1880, fue complicada y ruinosa y de una inscripción en la parte superior de la gruta, en la que se han borrado algunas letras. En ellas se lee core alon vera (corre y lo verás).

La aldea maldita del Parque de Polvoranca. Madrid

Este parque, de 150 hectáreas (en terrenos de tres municipios: Leganés, Fuenlabrada y Alcorcón), fue una aldea, rica en agua, habitada desde el año 1000 a. C. hasta finales del siglo XIX. La peste, el hambre, el paludismo… y, cuentan que muchos misterios, provocaron que fuese deshabitada y reconocida como lugar maldito. Hoy solo quedan las ruinas de la Iglesia de San Pedro, del siglo XVII, y cuatro paredes de ladrillo rojo. Y ninguna maldición; es un lugar de recreo. Cuenta con tres lagunas y hay un gran espacio para los juegos infantiles y para el deporte. También hay merendero y chiringuito.

Las apariciones de Preventorio de Aguas de Bussot (Alicante)

Está a unos 25 kilómetros de la capital alicantina y solo se puede ver por fuera, ya que las puertas y ventanas de este enigmático edificio están tapiadas hace pocos años. Quienes tuvieron acceso a este lugar -que a principios del siglo XX fue un lujoso hotel y durante la Guerra Civil hospital de enfermos de tuberculosis (preventorio de aguas)-, dicen que han visto a una dama vestida de blanco y oído voces niños que estuvieron hospitalizados en el lugar. Aunque hay algún resquicio para acceder a él, se desaconseja debido a su estructura en peligro de derrumbe.