Madrid, barrio a barrio, con niños (VIII): Moratalaz

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Moratalaz es uno de los barrios más jóvenes de lo que hoy se considera la ‘almendra’ de la capital, ya que nació como tal a mediados del siglo XX, cuando se urbanizó con una imagen más digna y se equipó con mercados, zonas verdes, centros culturales y de deporte y colegios y bibliotecas. Hasta entonces los primeros edificios se limitaban a la Colonia Hogar del Ferroviario, que se inauguró en 1925, en terrenos que en ese momento pertenecían a Vicálvaro y en la que residían trabajadores del ferrocarril. Durante muchos años antes fue campo ganadero y también de cultivo, cuyos terrenos eran propiedad de tres aristócratas.

Hoy el barrio que conocemos con el nombre de Moratalaz –cuyo origen parece venir de ‘Morat Alfat’: campo sembrado)- se asienta entre las Avenidas de Moratalaz y del Mediterráneo. Desde los primeros años 70, con acceso al Puente de la Estrella –sobre el antiguo Arroyo Abroñigal- y con las construcciones de la M-30 y, más tarde, de la M-40, y también –algo después- de la extensión de la línea de Metro, es un barrio perfectamente conectado con el conocido como centro de la ciudad y muy seguro y tranquilo. Pero también tiene mucha vida y su extensión urbanística ha posibilitado la llegada de jóvenes familias con niños y muchos más parques y lugares de ocio al aire libre.

Las Lonjas, todo un referente del barrio

Quien conozca Moratalaz seguro que conoce Las Lonjas, tres grandes explanadas peatonales que se sitúan entre la Avenida de Moratalaz y la calle Marroquina. En su inicio contaban con varios locales comerciales de piso bajo –muchos de ellos se mantienen-, pero, desde hace ya años, acogen a buena parte del ocio del distrito, con bares, pubs y restaurantes (algunos reconocidos, como es el caso de El Refugio, del que hacemos referencia más abajo, en el apartado de restauración). También es una zona en la que los peques pueden corretear, ya que, al estar cerrada al tráfico, no existe ningún peligro. Ellos juegan mientras sus padres pueden disfrutar de un tentempié en alguna de las muchas terrazas que acoge.

Parques y zonas verdes muy arboladas

El barrio cuenta con varios espacios arbolados para el ocio y el paseo. El más reconocido y popular es el Parque de Moratalaz (Avenida de Moratalaz, 183), también conocido como el Parque Z, por el polígono en el que está ubicado. Tiene casi 50.000 metros cuadrados de superficie y, además de sus zonas arboladas con lugares para el juego infantil, cuenta con un estanque en cascada y un canal de agua cruzado por un pequeño puente. Pero lo más destacado de este parque son las reproducciones de los Toros de Guisando, a imagen y semejanza del famoso conjunto de esculturas de la Edad de Hierro del municipio de El Tiemblo (Ávila).

Otro parque muy recomendable –y más en estos momentos en los que se valora el tiempo que se pasa al aire libre- es el del Jardín de Dionisio Ridruejo, que también es conocido como Parque del Lago, ya que cuenta con uno, rodeado de césped y bancos, que propicia el relax. Es destacable la zona infantil (con varios columpios) y la de deporte, con campo de fútbol, canastas y mesas de ping-pong. Algo que llama la atención dentro del recinto es parte de las vías ferroviarias que se han conservado de la línea del famoso tren de Arganda, que atravesaba Moratalaz por su zona norte y cuyo trayecto se inauguró en 1886. Al parque se accede por la calle Molina de Segura, 4.

Espacio para la cultura (para todas las edades)

Algunos nostálgicos del barrio recordarán el cine Moratalaz, que estuvo en la calle Hacienda de Pavones, muy cerca de la Plaza del Encuentro, punto neurálgico del distrito. Hace tiempo que, como los de la mayoría de la capital, cerró sus puertas. Pero el barrio sigue rindiendo homenaje a la cultura.

Un buen ejemplo de ello es el Centro Cultural El Torito (Avenida de Moratalaz, 130), que cuenta con sala de exposiciones, de lectura y estudio, un salón de actos con aforo para 200 personas, aulas y salas de ensayo. Concentra varias actividades: club de lectura, talleres de expresión teatral, de movilidad y tonificación positivos para cuerpo y mente, de estimulación cognitiva… y varias exposiciones y propuestas para el público infantil. Por dejar solo una seña, el próximo sábado 20 de febrero, a las 12:00, los peques podrán asistir, de manera gratuita, de la película Superlópez, la historia de un niño, celoso de su hermano recién nacido hasta que descubre que el bebé tiene súper poderes y que su misión es la de ser agente secreto.

Del buen tapeo a la buena mesa

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Comedor Restaurante Don José

Salir a tapear por Moratalaz es una delicia y un acto de culto al buen hacer. El barrio cuenta con excelentes lugares para reconfortar paladar y estómago. En Las Lonjas –La Lonja, en singular, que es como la denominan los residentes-, pero en también todas sus zonas.

Uno de los restaurantes más destacados y con más solera es Don José, aunque en realidad tendríamos que referirnos a él en plural, ya que cuenta con cuatro establecimientos –dos de ellos abiertos actualmente- en el barrio. Todos cuentan con productos de buenísima calidad, ya sea para desayunar, tomar el aperitivo o comer. La cafetería-cervecería, en la calle Hacienda en Pavones, 7, tiene estupendas críticas: buenas tapas, muy ricas, bien presentadas y con un servicio agradable. Con reseñas a destacar cuenta Don José IV (Avenida de Moratalaz, 149). Del desayuno a la cena (tiene, además, terraza) sus propuestas son de calidad. Muchos clientes destacan su solomillo con roquefort, pero todas las tapas y los platos de la carta son para chuparse los dedos.

Como indicamos arriba, en Las Lonjas hay lugares de referencia gastronómica. Uno de ellos es el restaurante El Refugio (a pocos metros de otro de sus locales, Vinateros28). Es un lugar que cuenta con buena materia prima y amplias sugerencias para el picoteo (por ejemplo, en su terraza). Entre ellas, destacan los embutidos ibéricos, las ensaladas templadas y –para regocijo de los peques y de los que no lo son- pizzas variadas. Tampoco podemos dejar de destacar su sushiman. El barro cuenta también con destacados asadores, como el Asador Cruz Nevada (calle Valdebernardo, 26), en el que preparan excelentes recetas a la brasa al horno de leña (solomillo con foie, bacalao al pil pil…).

Si no conocéis este barrio os animamos a descubrirlo; ya solo sus parques y zonas de tapeo son un placer. Pero hay más por ver.