Madrid, pueblo a pueblo, con niños (X): La Cabrera

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La Cabrera Madrid

Seguimos en ruta por los pueblos con encanto de la comunidad madrileña y llegamos a La Cabrera, un coqueto y particular municipio de la Sierra Norte, a menos de 65 kilómetros del centro de la capital. Hoy es un destino veraniego muy recomendable y que cuenta con varias residencias vacacionales, pero también es un lugar en el que se respira tranquilidad a raudales.

Rodeado de un paisaje granítico –de ahí su peculiaridad- con varias rutas de senderismo, una excelente propuesta gastronómica, varias zonas para disfrutar al aire libre, en las que los peques campen a sus anchas, y con algunas joyas arquitectónicas, como el convento de San Antonio, que también fue finca privada y actualmente se puede visitar, tanto la ermita como sus jardines con mirador. Damos fe –porque lo hemos visitado más de una vez- de que es un magnífico plan para una escapada familiar o unas vacaciones.

Un repaso por su antiquísima historia

Este pueblo –también cercano a las provincias de Guadalajara y de Segovia- nació hace millones de años. Según los restos encontrados, parece ser en el Neolítico. Hay ‘huellas’ de asentamientos estables en el Cerro de la Cabeza, de un poblado celtíbero de origen carpetano y todo apunta a que luego fue habitado por los visigodos. Muy cerca del cerro y camino de la vecina población de Valdemanco está la necrópolis cristiano medieval de la Tumba del Moro, en la que se encuentran diez tumbas (una de las cuales tiene forma humana). Pero su reconocimiento como población no llegó hasta la Reconquista. Luego pasó a pertenecer al Señorío de Buitrago y, desde 1833, a Madrid. La economía de La Cabrera se asentaba en la agricultura y en la ganadería –especialmente de cabras que pastoreaban los vecinos segovianos que se instalaron en el lugar; de ahí parte su nombre-.

Su convento medieval y su valiosa herencia cultural

Convento de San Antonio en La Cabrera. Sierra de Madrid. España

El patrimonio cultural y arqueológico de La Cabrera es muy interesante. Lo encabeza el Convento de San Antonio, de estilo renacentista y cuya construcción parece establecerse en el siglo XI con finalización a inicios del siglo XII (fue restaurada el pasado siglo). Está en la parte alta del pueblo (se puede llegar en coche hasta muy cerca del edificio, pero el acceso a pie es fácil). La iglesia-ermita no es muy grande, pero sí de gran belleza –fijaos en la bóveda que la corona-. Fue fundada por los  benedictinos y en el siglo XIV pasó a ser propiedad de los franciscanos (llegó durante esa época a ser un importante centro de estudios teológicos).

A partir de 1834, el convento y su entorno se convirtieron en propiedad privada (uno de sus sucesivos propietarios fue un nieto de Goya). Justo un siglo después de convertirse en morada particular, el doctor Jiménez Díaz la adquirió (1934) como finca de recreo, para disfrutar de sus jardines, acuario, fuentes, mirador… Tras su fallecimiento volvió a manos de los franciscanos y hoy en día está regentado por monjes italianos.

Visitar este convento, que lleva el nombre del patrón de La Cabrera, es un placer. Os recomendamos las visitas guiadas, en las que os explicarán cosas muy interesantes (hay que realizar reserva en el teléfono 91 868 85 61, desde las 15:00 a las 20:00). También podréis acudir por libre en fechas y horarios que os señalamos abajo. Pero insistimos que la visita guiada es muy recomendable. Además de la iglesia, podréis ver los jardines con un estanque en el flotan nenúfares, el impresionante mirador, la huerta y un banco de piedra de una sola pieza. En determinadas épocas se realizan conciertos. Horario de visita libre. Martes, jueves y sábados, de 11:00 a 12:00. Consultad por teléfono ya que pueden variar.

Otras visitas imprescindibles

En la Plaza de la Concordia, en el centro del pueblo, está la iglesia de la Inmaculada Concepción, también pequeña y bonita y con torre-campanario. En el Centro Comarcal de las Humanidades Cardenal Gonzaga (Avenida de La Cabrera, 96) se programan espectáculos de teatro, danza, proyecciones de cine y música para todos los públicos. Cuenta también con un pequeño museo: Gabinete Artístico La Cabera. Podéis consultar su programación en comunidad.madrid. Tampoco os podéis perder la visita al Centro de Interpretación y a su pequeño museo botánico con plantas de la zona. En el centro de Información Turística (Villa San Roque, teléfono: 91 868 86 98) o en lacabrera.org obtendréis más información.

También imprescindibles son sus rutas de senderismo. Para los más avezados en esta rutina, el Pico de la Miel (1.400 metros de altura) es todo un referente de la Sierra de La Cabrera. No os hablamos de escalada; se puede hacer solo una parte de la ruta. Pero, al ir con niños, la más recomendable es la Ruta de la Dehesa (en dirección hacia el convento y al vecino pueblo de Valdemanco). Está perfectamente señalizada.

Y a la hora de comer…

En las tranquilas calles de La Cabrera hay varios restaurantes o locales gastronómicos con terraza en los que disfrutar de un reconfortante momento con buena comida o deliciosas raciones. Os animamos a que acudáis a dos –un poco más apartados, muy poco-, con excelentes opiniones de quienes han asistido a ellos.

El Restaurante Cachivache es un agradable espacio, tanto en sus amplios salones interiores como en su terraza, con columnas de piedra y rodeada de verde, en el que degustar una carta mediterránea y productos de mercado, en la que tiene gran presencia la gastronomía italiana. Ya se trate de una comida informal –la pasta, las pizzas, los entrantes son excelentes- como más ‘seria’ –las carnes son de buena calidad-, todos saldréis satisfechos. Cuentan con menú infantil y con opciones para vegetarianos, veganos y personas que padecen celiaquía.

Dónde. Calle del Corcho, 26. Horario. De jueves a domingo: de 12:00 a 16:30 y de 20:00 a 23:00. Reservas y consulta de cambios de horario en el teléfono 91 868 80 30.

Del desayuno a la cena el Restaurante Machaco es otra de las estupendas opciones gastronómicas, con platos tradicionales, amplia carta de bebidas y una amplísima terraza. A sus buenas raciones y comidas más ‘formales’ añade una zona infantil.

Dónde. Calle Carlos Jiménez Díaz, 19. Teléfono: 91 868 82 28. Las reservas se pueden realizar a través de su web (machacolacabrera.makro.rest) o por teléfono. Horario. De lunes a jueves: de 10:00 a 16:30. Viernes y sábados: de 10:00 a 23:59. Domingos: de 10:00 a 21:00.