¿Son realmente necesarios los deberes escolares en verano?

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deberes en verano

Cuando llega el final de curso, una práctica tradicionalmente bastante extendida en nuestro país es que, junto con el boletín de las calificaciones escolares, el colegio entregue al alumno una lista de libros, cuadernillos de verano, fichas, fotocopias o enlaces a páginas web para que los niños continúen trabajando mediante deberes en verano.

Entre los docentes encontramos diferentes maneras de afrontar este espinoso tema que desde hace tiempo ha generado no pocos debates. Algunos profesores ‘obligan’ a realizar estos deberes de verano a todos sus alumnos, teniéndolos que entregar al comienzo del siguiente curso, otros personalizan este esfuerzo a la medida cada alumno y otros sugieren simplemente actividades de libre realización, pasando la pelota del trabajo vacacional a los padres. Llegados a este punto, muchos padres se preguntan ¿Es realmente recomendable que los niños hagan deberes en verano mientras disfrutan de sus vacaciones?

¿Qué dicen los expertos?

Entre los expertos encontramos diferentes puntos de vista y recomendaciones. Si la pregunta se la formulamos a quienes se encargan de la educación de los niños, la respuesta es claramente que hay que hacer deberes en verano, bajo el argumento de que se deben mantener las rutinas de estudio y favorecer una vuelta al colegio más sencilla de los alumnos.

Sin embargo, en el sentido contrario también encontramos claras posiciones de algunos expertos. Según Catherine L’ Ecuyer, autora de ‘Educar en el Asombro’, “el argumento de no perder el hábito es absurdo y no tiene sentido” ¿Acaso les hacemos llevar paraguas cuando no llueve para que no pierdan el hábito? O aplicándonos este mismo argumento a nosotros mismos ¿Nos gustaría que nuestro jefe nos impusiera labores para las vacaciones para no perder nuestro ritmo de trabajo?

La realidad es que no existen estudios fiables que demuestren la verdadera utilidad de los deberes escolares en tiempo de vacaciones y sin el apoyo de los profesores. Tampoco hay ningún estudio científico que demuestre que un mayor refuerzo en vacaciones proporcione mejores resultados en el curso siguiente. A pesar de ello, el sentido común nos dice que los deberes de verano tienen todo el sentido cuando el alumno presenta dificultades específicas, en determinadas materias, ya que el refuerzo en verano puede ayudarle a recuperar la autoestima perdida al ir siempre por detrás de sus compañeros.

Consejos para que los deberes en verano no sean una pesadilla

deberes escolares en verano

Si después de todo, vuestros hijos están abocados a realizar deberes en las vacaciones de verano, no está de más recordar algunas pautas que os pueden ayudar para que las tareas no les amarguen las vacaciones.

  • Organiza siempre las mañanas ya que es cuando los niños están más despiertos.
  • Planifica el trabajo estableciendo una rutina con un calendario y un horario regular distribuyendo el tiempo entre descanso y estudio.
  • Utiliza la estrategia para organizar las sesiones comenzando por las más fáciles o las más difíciles en función de sus preferencias.
  • Fija metas alcanzables diariamente.
  • Ayúdale a que sea más organizado ya que por naturaleza los niños no lo son en principio.
  • Enséñale a aplicar lo aprendido al mundo real ya que le resultará mucho más atractivo.
  • Anímale a pedir ayuda cuando le haga falta elogiando siempre su esfuerzo.

La eficacia de los cuadernillos de verano

Los tradicionales cuadernillos de verano llevan muchísimos años sobreviviendo a su puntual cita con las vacaciones. Están diseñados de forma ultrasintética, condensando todo el programa del curso en un formato ligero, práctico y lúdico (si es que lo puede ser) para llevárselo fácilmente a cualquier lugar de veraneo.

Pero ¿Son eficaces realmente estos cuadernillos de vacaciones? Según un estudio realizado en Francia hace ya algunos años, quedó demostrado que sólo son eficaces cuando el niño realiza todos los ejercicios del cuaderno de principio a fin. Ese mismo estudio también reflejó que el 80% de los niños no lo termina, por lo que no habría que depositar demasiadas esperanzas en que nuestros hijos retengan los conocimientos gracias a este tradicional método, ni esperar que obtenga progreso alguno durante el verano.

Los deberes en verano del ‘Profesor Manolo’

Profesor Manolo y su lista de deberes escolares para el verano

Tras haber arrasado con su lista de 45 deberes en 2018, el profesor Manolo del CEIP Beatriz Galindo de Bollullos de la Mitación en Sevilla, ha vuelto ser el más alabado por la lista de deberes que ha mandado a sus alumnos en 2019.

Sin estar totalmente a favor ni en contra de los deberes, ya que el profesor Manolo considera que cada alumno tiene su ritmo de aprendizaje, él piensa que el alumno tiene que trabajar en la escuela con su profesor y no suele mandarlos. Por lo tanto, la lista de deberes para el verano del profesor Manolo está enfocada a que los niños aprendan a disfrutar de la vida y busca para sus alumnos actividades motivadoras para estudiar los contenidos ya que según sus principios «aprendemos lo que nos motiva y emociona.»

Actividades de todo tipo

Su lista de deberes incluye actividades tan variopintas como construir un instrumento musical, coser un calcetín, contar un cuento a alguien, cuidar una planta, mirar las estrellas, acariciar animales o andar sin zapatos, entre otras muchas. En realidad, la lista del profesor Manolo resultaría muy apropiada también para los adultos.

En conclusión, resulta difícil establecer si nuestros hijos deben o no realizar deberes durante el verano y la decisión recae sobre los padres. Parece evidente que los niños a quienes no les ha ido bien a lo largo del curso los necesitarán ineludiblemente, pero en los demás casos lo mejor es aplicar el sentido común. En cualquier caso, un poco de práctica de lectura e idiomas nunca está de más.

No quiero dejar de pasar la oportunidad de recordar que las estadísticas de la OCDE evidencian que Finlandia, uno de los países con mejores resultados académicos, es uno de los lugares donde menos deberes escolares mandan a sus alumnos. Por otro lado, el hecho de mandar deberes en verano es una demostración de que el método aplicado en el colegio no es efectivo dado que el trabajo realizado en clase no es lo suficientemente bueno para que los alumnos aprendan.

Pero para algunos escolares -muy pocos- quizás lo mejor sería un cambio drástico, como un internado en verano. Pero eso es otra historia, dependerá de la edad, comportamiento o resultados académicos.