Consejos para hacer senderismo con niños

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consejos senderismo con niños

Estas vacaciones tan atipìcas son muchas las familias que han elegido entornos rurales o de montaña para pasar sus vacaciones practicando el senderismo. Entre sus muchas virtudes, el campo y la montaña nos permiten disfrutar en familia de la tranquilidad que nos ofrece la naturaleza, respirar aire puro, tener contacto con animales en su hábitat natural y realizar un poco de ejercicio saludable realizando rutas de senderismo con niños.

Indiscutiblemente, el senderismo es el rey entre las actividades que nos permiten realizar ejercicio físico junto con el resto de nuestra familia de una manera sencilla y económica. Practicándolo, los niños descubren nuevos entornos, exploran, curiosean, corren, juegan…, en definitiva, son libres. Pero para que ellos aprecien y disfruten de las virtudes de la práctica del senderismo, es conveniente tener en cuenta diversos factores que, gestionados adecuadamente, nos ayudarán a conseguir que nuestros hijos amen esta saludable actividad.

Piensa en los niños al hacer las rutas

Cuando hablamos de practicar senderismo con niños, lo primero es adaptarse a la edad del niño. Cuando no caminan evidentemente hay que llevarles en mochilas y realizar paseos cortos y relajados. A partir de los 3 años es cuando ya están listos para iniciarse en rutas cortas que iremos incrementando a medida que vayan creciendo.

  • Llevar preparado el itinerario estudiando bien el terreno, las distancias, el tiempo que va a hacer, los lugares para descansar, los posibles atajos y los desniveles.
  • Crea algunas expectativas preparando la ruta juntos. Enséñale alguna foto de lo que vamos a visitar, cuéntale curiosidades y prepara la mochila con el niño.
  • Confía en el niño dejándole que se prepare su propio kit de explorador y lo lleve él mismo para que disfrute plenamente de la aventura.
  • Infórmate de los lugares que vais a visitar para poder contarle curiosidades y evitar que la excursión sea un rollo.
  • Adáptate a su ritmo, sin prisas, preparados para jugar en cualquier momento o descansar. Será la mejor manera de disfrutar en familia de la jornada.
  • Déjale que explore y se ensucie (el grado de suciedad de un niño es directamente proporcional a su grado de diversión)
  • Cuida la naturaleza. Da ejemplo y aprovecha para que tu hijo aprenda a respetar el  entorno y el mundo que les rodea.
  • Prepara una batería de juegos para evitar que piensen en lo cansados que están (adivinar animales, canciones, afrontar retos, etc.)
  • Utiliza el equipamiento adecuado. En cuanto al calzado asegúrate de que tenga suela gruesa, antideslizante con dibujo profundo y que proteja frente a las torceduras de tobillo. No lo estrenes en la misma excursión. Los calcetines bien ajustados al pie para evitar rozaduras, si es posible sin costuras y evitando los materiales sintéticos. Para la vestimenta es recomendable optar por vestir diversas capas entre las que se crearán finas capas de aire que ayudarán a combatir el frío. No te olvides del chubasquero o cortavientos aunque parezca que no va a llover.

Un último consejo, si hablamos de la época de verano, cuando el calor aprieta un poco más, no te olvides de su hidratación. Y no solo hablamos de aprovisionarse de agua, también de crema solar de alta protección. Es bueno planificar la ruta en un horario más matutino o vespertino cuando el sol está menos alto y las temperaturas son algo más suaves.

Y si no tienes idea de a donde ir, toma nota de algunas rutas de senderismo con niños para hacer con el buen tiempo y disfrutar en familia que os recomendamos en un artículo anterior,  y que seguro os gustarán.