Dos fortalezas impresionantes en Castilla-La Mancha

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Castillos

Ir a visitar castillos con los niños es un plan que siempre tiene éxito. Ellos y ellas tienen la oportunidad de dar una vuelta a su imaginación y recrear historias medievales que han podido ver en el cine, la televisión o leer en los libros. Lo bueno que tiene es que es una magnífica disculpa para hacerse una escapada en familia fuera de la ciudad y, de paso, aprender un poco más.

En España castillos no nos faltan. En esta ocasión hemos escogido dos de Castilla La Mancha a los que últimamente ha sido difícil acceder por culpa de la pandemia. Destacamos el Castillo de Montalbán (Toledo) que perteneció a los misteriosos Templarios, esa orden religiosa-militar que durante dos siglos tuvo más poder que muchos reinos y que de pronto desapareció. Continuamos con una magnífica fortaleza, El Castillo de Molina de Aragón, todo un referente por su gran extensión y el significado histórico que tuvo. Si vivís en Madrid quizás están un poco lejos para una excursión de un día (140 Km y 176 Km), aunque es factible. Mucho mejor si planificáis con tiempo una escapada de fin de semana.

El castillo de los caballeros templarios de Montalbán (Toledo)

El castillo de San Martín de Montalbán fue construido por los templarios en el siglo XIII, en tiempos de Alfonso VII, sobre otra fortaleza anterior de origen almorávide. Edificado originalmente como una alcazaba musulmana y después poseído por los templarios, presenta tal robustez que no se tienen evidencias de que nunca fuera atacado. Su visita es una oportunidad para conocer un castillo defensivo, en su significado más literal.

Alzado sobre un lugar cortado a pico por el tajo del río Torcón, sólo presenta defensas en su lado sur, el único atacable: foso, torreón semicircular almenado y con saeteras, barbacana exterior, y aspilleras. Las torres albarranas, de planta pentagonal, típicas de la construcción templaría, presentan arcos apuntados e inscripciones lapidarias y marcas de cantero en sus sillares. En el interior encontraremos restos de la alcazaba musulmana original, mucho más pequeña, así como dos cisternas subterráneas. En algunas ocasiones fue propiedad de la realeza y en otras muchas, de la nobleza.

Interior de la ermita visigoda de Santa María de Melque

La leyenda cuenta que el castillo se unía, mediante un túnel subterráneo, con la cercana ermita visigoda de Santa María de Melque. Únicamente se puede visitar de forma guiada cultural durante todos los fines de semana del año. Para más información: Teléfono 627 56 29 21 ó en Facebook, «Visitas guiadas al castillo de Montalbán«, gestionado por Oscar Luengo Soria, historiador autorizado por la casa ducal de Osuna.

Castillo de Molina de Aragón

Es muy interesante visitarlo debido a su extensión, sus características, y haber sido la cabeza del importante Señorío de Molina -casi una nación independiente de Castilla y Aragón. En el castillo de Molina hay que distinguir la fortaleza rodeada de muralla, y la llamada Torre de Aragón. La fortaleza es del siglo XII y fue construida por Manrique de Lara, primer señor de Molina. La Torre de Aragón fue construida sobre el castillo árabe, y éste sobre un castro celtíbero anterior.

Fortaleza rodeada de muralla

El acceso lo realizaremos por la Puerta del Reloj, que es parte de la muralla que rodea el recinto, con sus torres de vigilancia, dejando un gran espacio en su interior, casi suficiente para albergar una ciudad medieval. No es casual, porque en el siglo XIII, cuando la señora de Molina era Doña Blanca Alfonso, albergó un barrio entero. Los restos de la iglesia de Santa María del Collado, románica, de la que quedan el suelo de su nave y las basas de las columnas, es testigo aún de ello. También existe en este recinto interior o albacara una sima natural, conocida como Cueva de la Mora.

Al castillo propiamente dicho accedemos por una puerta con arco apuntado. Atención a las defensas que sobresalen para protegerla, y al balcón superior de madera. Atravesándola seremos conscientes del gran espesor de los muros.
Las torres tienen tres plantas, con grandes ventanas de arcos apuntados, y comunicadas por escaleras metálicas. En el patio de armas se encontraban la residencia del señor de Molina, las caballerizas, cocinas, horno, habitaciones, pozo, aljibe, almacenes, y calabozo.

Torre de Aragón

Llegaremos desde el castillo a esta segunda fortaleza, torre pentagonal rodeada de una muralla con almenas. Es una reconstrucción del siglo XIX, aunque aquí se sitúa la fortaleza árabe primigenia y el castro celtíbero.
La torre tiene tres plantas, con un simple vano de acceso en el muro sur. Dispone de tres ventanas, la última con un arco de medio punto. En su cumbre, una terraza almenada permite divisar, casi, toda la comarca de Molina.

Cómo ir

La visita a la ciudad de Molina también es muy interesante. Crecida a los pies de su castillo, conserva su judería y un barrio de la morería, un puente románico, y numerosas casas-palacio, reflejo del esplendor que alcanzó como capital del señorío independiente de Molina.

Para visitarlo contactar con la oficina de turismo en el teléfono 949832098 o en la dirección email: [email protected] Mañanas: De lunes a domingo, de 10:00 a 14:00
Tardes: lunes y martes de 17:30 a 19:30. De miércoles a domingo, de 16:30 a 19:30.