Dos playas urbanas ‘de 10’ con un plus para los niños

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Santander playa del sardinero

La península ibérica está rodeada de excelentes playas. También contamos con las de las islas, magníficas. Pero hemos optado por recomendaros dos playas urbanas para las vaciones, que, además de sus estupendos arenales y zonas de ocio y deporte, ofrecen muchas más propuestas cercanas a sus aguas para unas vacaciones familiares con niños. Una está en la Comunidad levantina y la otra en la cántabra. Si todavía le estáis dando vueltas a vuestro destino veraniego, aquí os dejamos unos apuntes para que os animéis a decidiros por una de estas playas urbanas.

Playa de La Concha. Oropesa del Mar (Castellón)

Esta recomendable playa urbana de 975 metros de longitud y ancho de arena de 60 metros está situada en un entorno urbano y presume de bandera azul desde 1994. Está orientada al turismo familiar, con todo tipo de comodidades y servicios. Por eso es una de las más indicadas para ir con niños. En su paseo marítimo podéis encontrar un buen número de locales de hostelería (restaurantes, bares y chiringuitos. A la buena temperatura de sus aguas -de poca profundidad- une una zona para la práctica de deportes, como el vóley playa o el fútbol, y otra para el ocio infantil, con toboganes y columpios. También cuenta con el alquiler de embarcaciones y patinetes de pedales para surcar las aguas.

Dos lugares con encanto para los peques

En la misma localidad y en el complejo de vacaciones Marina D’Or se encuentran dos atracciones que despertarán el interés y la ilusión de los más jóvenes de la familia. Para acceder a ellas no es necesario alojarse en Marina D’Or. La primera, El Jardín Encantado, es algo único en su género. Cuenta con el certificado de la Universidad Jaume I y reúne toda la magia que entusiasma a los peques: árboles que hablan e interactúan con ellos, hadas, gnomos, faunos… Los actores improvisan distintos shows en la programación.

El lugar está rodeado de fuentes, tiene 52 especies de flores naturales -se escenifica el cambio de floración-, cascadas… Por eso se llama El Jardín Encantado. La entrada incluye una consumición gratuita. Se encuentra en la Avenida de Barcelona, 114. El precio de entrada es de 16 euros (los niños que midan menos de 0,90 metros entran gratis). Actualmente está abierto de viernes a domingo, pero os podéis informar de fechas posteriores en marinador.com.

Parque Acuático Polinesia piscina
Vista aérea Parque Acuático Polinesia

Otro espacio mágico dentro del mismo complejo turístico es el Parque Acuático Polinesia, tematizado en la isla de Oceanía, cuenta con varias atracciones en sus aguas a temperatura ambiente, en zonas cubiertas y abiertas. La duración por entrada de personas que no se alojen allí es de algo más de tres horas. Está en la calle Torre la Sal, 1. Permanece abierto todos los días de la semana durante los meses de verano. Los precios según atracciones (cuenta con varias) se pueden también en marinador.com.

Playa El Sardinero. Santander

En la bella Comunidad del norte de la península hay mucho que destacar. Nos quedamos en la playa urbana santanderina El Sardinero, de casi dos kilómetros de arena y orilla. En realidad, se trata de dos playas urbanas divididas por el promontorio de El Piquío. Su nombre proviene del hecho de que hace muchos años fue un caladero de sardinas. La parte de la playa más ‘centrada’ en la ciudad es conocida también como Playa Primera. A la izquierda queda la península de la Magdalena, a la que se puede llegar en tren turístico o en barco.

Sobre la dorada arena de esta estupenda playa se puede disfrutar de un montón de actividades durante los meses de verano. Además de los destinados al deporte, el Ayuntamiento organiza cada año muchas actividades dirigidas a los bañistas más pequeños: juegos tradicionales, talleres de educación ambiental, jornadas de pintura…

Otro imprescindible de la capital cántabra

Si vais con niños se quedarán encantados (vosotros también) al visitar el Museo Marítimo del Cantábrico. La visita es gratuita los domingos a partir de las 14:00. Os sorprenderá un calamar gigante que llegó a la costa santanderina. En la planta baja se encuentra también el acuario con enormes peces y, mirando al techo, esqueletos de cetáceos colgantes. Allí también podréis ver diferentes tipos de redes que utilizan los pescadores en sus duras jornadas de trabajo y la reproducción de un camarote, cañones… y muchas fotos de barcos. En sus 3.000 metros cuadrados sobre la vida encima de las aguas y la submarina también cuentan, en la última planta con cafetería. Está en la Avenida Severiano Ballesteros s/n.