Madrid, pueblo a pueblo, con niños (XVI): Talamanca de Jarama

Una increíble mezcla de cultura árabe, islámica y católica, que quedó plasmada en sus hermosas edificaciones históricas

194
Talamanca de Jarama

Muy cerca de la capital (a 54 kilómetros y casi lindando con la Comunidad de Castilla-La Mancha) se encuentra esta localidad que puede presumir de haber sido capital del Imperio de Carlos I (al igual que Madrid y Toledo). Por ella transcurre el tramo medio del río Jarama y varios arroyos –-el principal, el de Valdejudíos, pasa por el pueblo- en cuyas orillas en época estival siempre hay familias celebrando un día campestre. Pero son muchas más las cosas de las que pueden sentirse orgullosos en Talamanca de Jarama, ya que la localidad cuenta con un patrimonio histórico y arquitectónico de gran importancia y en sus tierras hay huellas de la época romana, de la Edad Media, musulmana…

Su casco urbano está amurallado (ahora solo en parte) y es destacable su puente romano, sus bellas rutas naturales… Es un hermoso lugar, con mucho que ver, entre la Sierra de Guadarrama y el Valle del Jarama. ¿Os apuntáis?

Un bello municipio amurallado

Talamanca de Jarama Puente romano

La antigüedad e importancia de este municipio está documentada en edificaciones cuyo origen parte de la prehistoria, ya que en su entorno se han descubierto dos necrópolis, una de la Edad de Hierro y otra de la Edad de Bronce -también se descubrió una necrópolis visigótica-. Pero su relevancia llegó en la época romana, de la que dejó huella su Puente Romano (construido entre los siglos I y II) que cruza el río Jarama, en cuya vega hay una chopera que se utiliza como parque. El bello puente romano cuenta con un arco central y cuatro más pequeños. A su lado parte la calzada romana.

Si algo llama la atención son los restos de su muralla, de los que actualmente solo unos 400 metros se mantienen en pie. Fue el emir cordobés Muhamad I quien decidió, en la segunda mitad del siglo IX, amurallar la localidad con objeto defensivo frente a los cristianos y también se levantaron atalayas, camino a Somosierra, distanciadas unos 5 kilómetros una de otra. De las cinco hoy se pueden visitar cuatro de ellas: la de El Vellón (que es la más cercana al pueblo), la de Arrebatacapas, en Torrelaguna, la de Torrepedrera, en el Berrueco y la de Venturada. De la quinta, cerca de El Molar, no queda rastro.

Su interesante recorrido histórico en familia

En la calle de la Fuente del Arca se encuentra el Ayuntamiento de la localidad, edificio emblemático ya que en él estuvieron instaladas las caballerizas del duque de Osuna, construidas en el siglo XVIII y cuya planta baja ‘mantiene’ la edificación con dos hileras de columnas toscanas de piedra caliza. Otros edificios de interés son la Bodega del Arrabal, construida como ermita en el siglo XVIII y la Puerta Sur de la Muralla, conocida como La Tostonera y en buen estado de conservación.

localidad romana
Bodega del Arrabal

También son destacables la Iglesia románica de San Juan Bautista, en cuyo interior se conservan dos pilas bautismales del siglo V, el Ábside de los Milagro o Morabito (único testigo de una iglesia románico múejar) y especialmente el complejo agrario que construyeron los monjes de la Cartuja de El Paular en 1930 y que dio al pueblo relevancia industrial. Conocido como La Cartuja (Bien de Interés Cultural), el edificio principal, que se conserva bien, cuenta con bodega, cocina, vinagrera y establos en la planta baja (se conecta, mediante pasadizos subterráneos, con la Bodega del Arrabal) y con las habitaciones de los monjes en la planta superior. También con capilla. En el complejo se han rodado varias películas, como Alatriste, Conan El Bárbaro, ¡Ay, Carmela!…

Estupendas rutas de senderismo

La riqueza natural de Talamanca de Jarama es comparable a su valor arquitectónico y todo un incentivo para vivir un día estupendo disfrutando de sus arroyos, de las rutas de senderismo hacia El Vellón, El Casar, Valdetorres y Torrelaguna. Hay también dos áreas recreativas: la del Puente Romano y la de Huelga de San Bartolomé. Allí, a orillas de los ríos Jarama (en el Parque de La Chopera) o Valdejudíos podréis realizar un pícnic contemplando las muchas aves de la zona o disfrutando de la vista de las campiñas en la zona en la que estuvo el caserío de Campoalbillo, hoy en ruinas. De las rutas y visitas a edificios históricos os pueden informar en el teléfono del Ayuntamiento: 91 841 70 07.

Regalos para el paladar

Talamanca de Jarama cuenta con ricos productos gastronómicos (carnes de buey y ternera, asadas o a la leña, y buenísimos caldos y legumbres. Lugareños y visitantes disfrutan de ello con cualquier motivo a celebrar. Por ejemplo, en sus fiestas patronales, las de San Blas (3 de febrero) se mantiene la tradición de repartir pan y queso para desear suerte y salud a los asistentes. Luego, se subastan las rosquillas del santo. El primer fin de semana de octubre se celebra la Feria de la Tapa.

Pero la localidad cuenta, al menos, con ocho locales en los que comer bien -también destacan los de la población vecina de El Molar-. Entre ellos, os sugerimos el Bar Restaurante La Capital, de cocina española, informal, pero de calidad (croquetas, huevos rotos con crema de roquefort y patatas, tiras de pollo con miel, alcahofas rellenas de jamón con alioli negro…) y a muy buen precio. Tiene una agradable terraza interior y está ubicado en la calle Los Molinos, 3. Teléfono: 91 841 74 22.

Talamanca de Jarama está tan cerca de la capital que, en menos de una hora, os sentiréis en plena naturaleza, disfrutando en familia de las bellezas del pueblo y de su entorno.