Prepara tu propia gymkhana para los niños en la naturaleza

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Gymkhana en la naturaleza

Las estaciones de primavera y verano son las ideales para hacer planes fuera de casa. El buen tiempo y los días más largos, sobre todo si los niños no tienen cole, son propicios para hacerte escapadas a la naturaleza, donde admirar su resurgir y su esplendor tras los meses de lluvias y frío. Hoy os proponemos un juego, la gymkhana, además de ser un entretenimiento en familia y/o con amigos, os servirá para sugerir a los niños una serie de pasos-guía que les pueden resultar muy útiles para saber cómo salir de situaciones problemáticas cuando se dan cuenta que no han hecho las cosas como deberían.

Pero, ¿qué es una gymkhana?

La gymkhana es un juego colectivo en el que los participantes se dividen en equipos, de uno o más miembros, que compiten entre sí, por lo general en espacios abiertos, aunque no necesariamente. Los equipos en los que se dividen los participantes tienen el reto de llevar a cabo diferentes tareas para lograr un objetivo. Dichas tareas o retos pueden ser muy variados y pueden implicar desde la búsqueda de objetos o información específica hasta la resolución de pruebas en competencia con el resto de equipos.

A continuación os dejamos unas pruebas muy interesantes para organizar una gymkana en la naturaleza en la que puedan participar todos los miembros de la familia y los más pequeños se diviertan mientras aprenden.

Pongamos los cinco sentidos

La idea es poner a prueba nuestros cinco sentidos para reconocer el entorno e incitar a que los más pequeños presten atención a los detalles. Dividiremos el juego en pequeños retos para poner a prueba cuatro de los cinco sentidos en grupo o individualmente:

  • Tacto: Recoger diferentes elementos que os encontréis en el camino o lugar donde os hayéis. Por ejemplo, la corteza de un pino, una piña, una piedra, una hoja de una árbol… Con los ojos vendados, el participante deberá reconocer el objeto en cuestión.
  • Olfato. Del mismo modo que con el tacto, la prueba consistirá en identificarlo utilizando, esta vez, solamente el sentido del olfato. Por ejemplo, coger alguna flor o planta característica como el pino o el eucalipto, e incluso alguna planta como el tomillo o la hierba.
  • Vista. Seguro que muchos habéis jugado al veo, veo, pero en lugar de usar la palabra, usar el color del objeto a descubrir. Una variante es quien encuentre el mayor número de objetos de ese color en un tiempo, gana.
  • Oído. Tan simple como reconocer el mayor número de ‘ruidos’ a nuestro alrededor, como el canto de un pájaro, un río cercano, el viento sobre los árboles, etc.

Desarrollemos su sentido de aventurero

¿A quién no le gustan las aventuras a lo Indiana Jones? A los niños, desde luego, les encantan.

Para esta prueba se habrán escondido, previamente, ciertos objetos por la zona de juego. A través de un rústico mapa de ubicación de los objetos, los equipos deberán ir encontrándolos a través de pistas, y ganará el que más objetos encuentre en menor tiempo. Os recomendamos crear diferentes mapas, pero de similares características, es decir, un conjunto de objetos similar para cada jugador o equipo pero con ubicaciones diferenciadas. Si el camino a recorrer para encontrarlos se aleja de nuestra vista, os recomendamos que en esta prueba esté presente un adulto con cada menor o grupo de menores. Pero es importante que se guíen ellos solitos (siempre bajo supervisión) de un punto a otro y descubran todo un mundo en el trayecto.

¡A por el tesoro pirata… o de los elfos del bosque!

De similar ejecución al anterior, pero esta vez con un objetivo único: encontrar el tesoro. A través de diferentes puntos de ‘información’ dentro del recorrido, esconderemos las pistas que les harán llegar a su destino. Si quieres acotar la zona de juego, muy buen resultado os dará el juego de ‘frío y caliente’ donde todos buscaremos el tesoro perdido a la voz de ‘frío’ si te hallas lejos de su ubicación, ‘caliente’ si te vas acercando y ‘te quemas’ cuando prácticamente estás encima de él.

Juegos que siempre hemos jugado de pequeños

Carreras de sacos en la naturaleza

Un espacio abierto es perfecto para jugar a una gran variedad de juegos tradicionales. El escondite, las carreras, el pilla-pilla, la petanca, etc. Aprovechad el entorno para adaptaros: los árboles para esconderse, el campo abierto para correr… Una variante muy interesante son las carreras de ‘pruebas’ o ‘de obstáculos’, dónde en determinadas zonas del recorrido deberán resolver diferentes preguntas para poder continuar o recoger objetos que deberán portar hasta el final del trayecto. Ganará el que menos tiempo emplee en recorrerlo.

Como habéis visto, organizar una gymkhana en familia y con amigos es fácil. Sólo necesitas imaginación y ganas de participar. Una buena forma de disfrutar de la primavera y el verano en la naturaleza. Poner a prueba vuestras habilidades descubriendo y divirtiéndoos.