¿Quieren de verdad los jugueteros fomentar que los niños jueguen con muñecas?

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niños jugando con muñecas

De entrada no me parece mal (ni bien) que los niños jueguen con muñecas o con lo que les de la gana. Cada uno tiene el derecho de divertirse como más le guste. Igualmente, digo de las niñas que jueguen con pistolas, coches o con lo que quieran.

Sí que es verdad que antiguamente los juguetes estaban claramente diferenciados según sexo, quizás de una forma un tanto estricta, y no se veía del todo bien entre los adultos que los niños jugasen con las cosas de las niñas y viceversa. En esos tiempos pretéritos estaba muy claro cuál debía ser el paradigma de cada uno de ellos y si se salían del modelo eran inmediatamente calificados, la mayoría de las veces injustamente, de afeminados o marimachos.

Afortunadamente los tiempos han cambiado y la sociedad española en general es mucho más flexible. Otra cosa es que el actual gobierno quiera meter con calzador que los niños jueguen con barbies y que las niñas se decanten por las pistolas, espadas láser o coches de carreras. Pero tampoco nos pueden sorprender sus intenciones después de haber eliminado los sexos, de forma absurda, y sustituirlos por géneros.

En fin, chorradas de la ministra de Igualdad, la podemita Irene Montero, que tras la mayor metedura de pata de la legislación española, ha conseguido que con su ley sí es sí, se reduzcan las penas de violadores, pedófilos y demás criminales pervertidos. Pero claro, según la inefable miembra, miembro o miembre del gobierno, ni ella ni su equipo de ineptos tienen la culpa de nada, son esas jueces machistas (por cierto, 2 de cada 3 son mujeres) las que no han entendido la norma y por lo que están saliendo de prisión a mansalva esos monstruos.

Sigamos con los nuestro. Que el incompetente gobierno español tome decisiones sesgadas, arbitrarias y, en muchos casos, delirantes, parece que está haciendo mella en muchos estratos de la sociedad española. Aquí va un ejemplo.
Es el caso de la asociación de los jugueteros españoles que acaba de lanzar una guía de autocontrol de la publicidad. Hay que reconocer que es muy exhaustiva y de la que comparto la mayoría de los artículos. Pero hete aquí, que hay un par de ellos que hace que me rechinen los dientes.

En los anuncios no pueden aparecer niñas jugando con muñecas si no hay niños

Artículo 35. «Como regla general, los mensajes publicitarios de juguetes evitarán mostrar sesgos de género en la presentación que hacen de niñas y niños, fomentando una imagen plural e igualitaria de los roles que pueden adoptar, con el fin de favorecer y facilitar su libre elección de juguetes. Se evitará la asociación exclusiva de juguetes que reproduzcan roles de cuidados, trabajo doméstico y belleza personal con las niñas, así como la identificación exclusiva de juguetes que potencien la experimentación, la actividad física o el desarrollo tecnológico con niños. A estos efectos, en las comunicaciones comerciales donde aparezcan varios niños/as se evitará que sean de un solo sexo. Se evitarán también representaciones que ofrezcan una imagen sexualizada de las niñas, evitando que aparezcan vestidas y maquilladas como mujeres adultas y referenciadas como ‘sexy’ o que evoquen el mandato de gustar al sexo masculino».

Menuda tontería. Es decir, no podrán aparecer solo niñas jugando con las nancis si no hay niños de forma paritaria. ¿Esto significa que tendrá que ser al 50 %? Más inquietante parece que les preocupe que una niña se disfrace de mujer mayor. Otra chorrada. Todos los que tenemos o hemos tenido niñas pequeñas sabemos que les encanta maquillarse como hace su mamá, vestirse de mayores y ponerse sus tacones. No les va a afectar más ver una niña, como dice este artículo, ‘sexualizada’, que comprobar cómo se comportan el resto de las mujeres del mundo. Lo que no dice este apartado es si los niños se pueden disfrazar de mayores, como sus padres, porque me temo que eso no se considera que el niño tenga una imagen ‘sexualizada’. ¿Por qué en este caso no?

Las niñas no pueden ir de rosa ni los niños de azul

El artículo 37 ya es de traca. Lean.’No se presentarán los juguetes con la indicación expresa o tácita de que están destinados exclusivamente a niños de un solo sexo. Por consiguiente, se evitará identificarlos con la etiqueta ‘para niños’ o ‘para niñas’. Asimismo, se evitará la contraposición en una misma campaña, material, o comunicación comercial de colores o gamas de colores específicos, tradicionalmente asignados a uno u otro género (rosa vs. azules o colores pastel vs. colores oscuros). Tampoco se organizará la publicidad clasificando los juguetes por sexos’.

Podría pasar que no sea imprescindible indicar para que sexo es el juguete, pero lo que es verdaderamente infantil es que se prohíba utilizar el rosa para las niñas y el azul para los niños.

Es publicidad, señores. Los jugueteros se juegan el año con las ventas de navidades. Si fallan no hay una segunda oportunidad. Me temo que si me dedicase a este negocio no pondría en el anuncio de televisión de mi muñeca estrella a un niño vestido de rosa jugando con ella. Tampoco para promocionar unas pistolas de vaqueros a un niña con bonitos bucles. ¿Por qué? De entrada, por si acaso, no vaya a fomentar el rechazo de quien van a pedir, en cada caso, el 99 % del juguete.

Y ya puestos, me pregunto si es justo que los juguetes y los modelos no sean ‘trans’, no binarios o qué se yo.

De momento, no me importa que mi hija pequeña siga pidiendo barbies, cocinitas pero también juguetes de construcción, coches y pistolas. Ella lo tiene muy claro. No le tienen que decir en la tele unos niños o niñas vestidos de lo que quieran que le gusta y que no.