Tres cuevas españolas espectaculares y muy poco conocidas

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cuevas espectaculares España

La naturaleza nos sorprende cada día con rincones naturales y paisajes espectaculares. Os hemos hablado en nuestra revista de bosques, sendas y muchos más. Entre las muchas formaciones naturales que nos podemos encontrar -y disfrutar- por la geografía española, seguramente las cuevas siempre atraen la curiosidad de todos, tanto mayores como pequeños, ya que de alguna manera nos impresionan con su magia y misterio.

Efectivamente, también a nosotros nos llama mucho la atención el mundo subterráneo, y de las cuevas os hemos hablado en varios reportajes. En está ocasión os vamos a detallar tres de ellas, que con todo el respeto al resto, nos parecen espectaculares, sobre todo por como se formaron y el entorno natural que las acoge.

Una cueva escondida tras un bosque encantado

Una de las excursiones que puedes planear hacer este otoño -o en cualquier fecha del año- es la visita a la Cueva de los Cristinos, ubicada dentro del Parque Natural de la Sierra de Urbasa (Navarra). Una cueva que por sí misma te dejará maravillado, pero mucho más cuando para acceder hasta ella, antes tendrás que atravesar el bosque ‘encantado’ de Artea.

Este bosque se encuentra en la localidad de Larraona, poco conocido a pesar de que ofrece un paraje espectacular que te deja sin palabras. En él puedes encontrar árboles imponentes como hayas y robles, así como piedras repletas de musgo. Estas piedras de naturaleza caliza, debido al paso del tiempo y la erosión, muestran formas fantasmagóricas y de ahí que se diga que el bosque de Artea está encantado.

La Cueva de los Cristalinos

Tras pasar este mágico bosque, te encontrarás con La Cueva de los Cristalinos. Una gruta sencilla y apta para todos los públicos, con acceso libre. Su nombre se debe a que en su interior el general carlista Zumalacarregui arrojaba a los soldados fusilados del otro bando llamados cristinos o isabelinos.

La cueva se divide en tres partes y en su interior podemos encontrar estalactitas y estalagmitas que dan paso a un lago que resulta espectacular y es el punto más interesante. La entrada a la cueva de los Cristinos está en el suelo, y tiene unas escaleras (cuidado que resbalan) y cadenas para ayudarnos a adentrarnos en ella.  Al final de la pequeña escalera nos encontramos con una especie de vestíbulo con un pequeño riachuelo subterráneo. Si sigues bajando llegarás hasta la parte principal de la cueva que se caracteriza por tener esas estalactitas y estalagmitas que forman columnas, además de otras pequeñas cuevas y de ahí al lago (ver foto de portada). ¡Ojo! es imprescindible llevar iluminación como una linterna.

Un cueva frente al mar

Uno de los mejores ejemplos de modelado que caracteriza el paisaje subterráneo de la isla de Mallorca es la Cuevas de Artà, junto a la Villa de Artá, la cual se encuentra situada en el extremo noreste de la isla. Sin embargo, es poco conocida y posiblemente, eclipsada por las archiconocidas Cuevas del Drach, una de las grandes atracciones turísticas de la isla balear. Se trata de una cueva natural formada a causa de la disolución de la roca calcárea por parte de las aguas subterráneas.

Cuevas de Artà

La entrada a las Cuevas de Artà se encuentra frente al mar, en un acantilado, a casi 40 metros de altura. En concreto se sitúan en el Cap Vermell, en el término municipal de Capdepera y están rodeada de varias montañas. Aunque no haya indicios claros, se supone que las cuevas ya eran frecuentadas por humanos en tiempos prehistóricos, aunque las visitas más tempranas que han quedado documentadas se remontan al siglo XVI, cogiendo popularidad desde 1870.

La temperatura en la cavidad oscila entre 17º y 22º centígrados, con una humedad relativa elevada. Estos valores se mantienen bastante estables a lo largo del año. Las Cuevas de Artà presentan un recorrido horizontal que supera los 700 metros y una superficie aproximada cercana a los 6.000 m2. Las alturas de las salas van desde los 15 metros hasta los 45 metros.

Se pueden visitar con guía con una duración de entre 35 y 40 minutos, con entrada en grupo cada media hora aproximadamente. Más información sobre las visitas guiadas y las cuevas en la web: www.cuevasdearta.com

En el interior de un túnel volcánico

Jameos del Agua es un conjunto de cuevas de lava situadas en la isla canaria de Lanzarote. El túnel tiene más de 6 kilómetros de longitud, y se extiende desde el cráter del propio volcán hasta el mar, e incluso continúa 1,5 kilómetros por debajo del océano.

Al igual que la Cueva de los Verdes, se localizan en el interior de un túnel volcánico producido por las erupciones del Volcán de la Corona. Los Jameos se localizan en la sección del túnel más cercano la costa. La palabra “jameo” es de origen guanche, y hace referencia al agujero que se produce como consecuencia del hundimiento del techo de un tubo volcánico, en este caso, el tubo volcánico de la Corona. 

Jameos del Agua

Como os hemos comentado se trata de un túnel volcánico único, con cavernas en las que hay un centro cultural -obra del artista César Manrique-, un restaurante y un lago interior de agua salada originado por filtraciones marinas. Este lago natural, de unos 7 metros de profundidad y dentro de la propia caverna, está ligeramente iluminado por el sol y es el hogar de una especie de cangrejo albino único en el mundo, además de unas 77 especies endémicas de gran interés científico.

Jameos del Agua tiene un atractivo recorrido que va desvelando variados tramos durante la visita, que es libre. El recorrido arranca en el Jameo Chico, desde el que se puede ver el Túnel de la Atlántida, pasando por el lago donde se encuentran los cangrejos endémicos. Continúa por el Jameo Grande, y a continuación el Jameo de La Cazuela, un espacio hasta la fecha restringido a los visitantes, al que se accede atravesando el imponente escenario del Auditorio.

Está declarado como Sitio de Interés Científico y Bien de Interés Cultural en la categoría de Jardín Histórico. Además, en la parte superior se encuentra la Casa de los Volcanes, un fascinante espacio museístico que se dedica a la labor científica y didáctica sobre la vulcanología.