Una terapia que funciona: música en vivo en los hospitales

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Música para la salud

La vida de todos cuenta con una banda sonora, desde muy chiquitines. La música, las canciones nos acompañan en los momentos felices, pero nos ayudan en los más difíciles. Es algo que se ha puesto de manifiesto en este larguísimo año de pandemia, pero no solo en estos momentos, ya que es siempre una estupenda herramienta terapéutica para quienes, niños o adultos, tienen que estar ingresados en un hospital. Muy claro lo tienen en Músicos por la Salud, cuyo objetivo es acompañar a la personas en los momentos que más lo necesitan. Esta fundación nació en 2015 con el objetivo de aportar alivio a los pacientes, familiares y también a los trabajadores de la Sanidad mediante la música en vivo, realizando microconciertos en hospitales y centros sociosanitarios -en la actualidad tiene presencia en 44 hospitales y en 176 centros sociosanitarios y, de manera telemática, en más de 1.200 centros.

Contribuir a que los pacientes encarguen su canción

Conscientes del significado emocional y beneficioso para la salud, desde la fundación acaban de impulsar una campaña de firmas para solicitar al Gobierno seguir la recomendación de la OMS de incorporar las artes en el sistema sanitario y así mejorar la calidad de vida de pacientes y personal sanitario.

La iniciativa, fundamentada en el estudio Arts&Health, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que evidencia el papel de las artes -y especialmente la música- en la mejora de la salud y el bienestar y recomienda a los Gobiernos que apliquen las artes al entorno sociosanitario. La campaña cuenta con la colaboración de la Sociedad General de Autores (SGAE), la Entidad de Gestión de Derechos de Propiedad Intelectual (AGEDI), la Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes de España (AIE) y Es Música (Federación de la Música de España). Con vuestra firma (abajo os dejamos el enlace) podéis contribuir a que sea posible, a que se extienda a más centros.

Una historia con melodía y corazón

Para trasladaros mejor el trabajo de esta fundación –entidad fundada por Guillermo Giner, presidente de Músicos por la Salud– hemos buscado una protagonista, una intérprete que lleva sus canciones y su espíritu solidario a los hospitales madrileños. La cantautora cubana Katia Márquez –también escritora de cuentos- llegó a nuestro país desde su ciudad natal, La Habana, hace 16 años. Hace tres años empezó como voluntaria en Músicos por la Salud y hoy es intérprete contratada. De lunes a viernes lleva sus canciones y su guitarra al Hospital Isabel Zendal –canta en un pasillo abierto al que algunos pacientes pueden acudir, pero su música llega a todas partes- y una vez a la semana a la Unidad Infanto Materna del Hospital La Paz.

“Siempre he estado muy motivada por ayudar, por hacer algo por los demás, por apoyar el hombro en vez de mirar por encima de él –nos cuenta Katia-. Desde los 15 años, que viví un episodio traumático, me dedico a la música, ya que fue lo que me sacó el dolor. Cuando llegué a España realizaba actuaciones puntuales en residencias de ancianos de manera gratuita hasta que un día topé con la página de Músicos por la Salud, que acababan de firmar un convenio con hospitales: un músico auxiliar por cada uno, y me presenté a la entrevista”.

Un gran repertorio cargado de sentimientos

pacientes hospital niños

Una de las prioridades de Músicos por la Salud es que los intérpretes canten las canciones que los pacientes encarguen. “Imagina –cuenta Katia riendo- que a una cubana le pidan que cante una copla, algo que hace estupendamente mi compañera andaluza María. Pues tuve que renovar, improvisar y ampliar mi repertorio, que hoy reúne casi 700 temas”. La cantautora recuerda su primera actuación en un hospital: “fue en la Unidad de Hemodiálisis del Clínico San Carlos. Llegué con cierta angustia y miedo, pero eran más importantes mis ganas de ayudar; todo salió bien”. Reconoce que es un trabajo duro, “porque hay que conectar con los pacientes de una manera sutil, cantar lo que piden, pero conducirlos a temas optimistas, pero es también muy, muy gratificante”.

También tiene recuerdo especial y posterior de una paciente de solo 7 añitos: “no podía hablar, casi toda su verbalización era a través de gritos, gritaba sin que nada la pudiera contener. De repente, se quedó abducida por la voz y la guitarra. Tras el primer minuto, me cogió de la mano y yo casi no podía tocar. Intentaba explicarle con gestos que si no soltaba mi mano no podría cantar para ella. Aún no sé cómo lo entendió, pero creo que captó la idea de que si no me soltaba no podría cantarle más y eso hizo que me soltara y sonriera asintiendo con la cabeza. Lo impactante de esa actuación fue verla en silencio todo el rato, 40 minutos de silencio mirándome cantar. Los niños son la esperanza del mundo. Por eso, adoro verlos sonreír”.

Ayudad a llevar la música a los hospitales

La campaña de firmas cuenta con el apoyo de los músicos Álex Ubago, David Otero, Ismael Serrano, Efecto Mariposa, David Summers, Vega, Conchita, Daniel Marco (Despistaos), entre otros. Durante la pandemia muchos más intérpretes colaboraron con sus canciones, de manera telemática y mediante microconciertos, para llegar a todos los hospitales. Si queréis sumaros a la petición que Músicos por la Salud realiza al Gobierno siguiendo la recomendación de la Organización Mundial de la Salud y aplicando las políticas que empleen las artes en hospitales y centros sociosanitarios, solo tenéis que firmar en musicosporlasalud.org. Apoyad esta campaña para que la música se incorpore como servicio y llegue a miles de pacientes y personas mayores en hospitales y residencias.