¡Vamos de excursión… cerca de Madrid!

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excursión cerca de Madrid

Con la llegada del buen tiempo, y con las ganas multiplicadas por realizar escapadas de fin de semana tras las restricciones de las dos última primaveras, los planes se amontonan. Del municipio de Chapinería, en la Sierra Oeste de Madrid, a la localidad toledana de Oropesa hay muchos lugares especiales para disfrutar de su naturaleza, patrimonio histórico-artístico y de ocio y gastronomía. Pero, en esta ocasión, destacamos estos dos por sus propuestas para esta estación del año y por su belleza.

Un lugar con encanto en la Sierra Oeste de Madrid

Chapinería no es un municipio muy grande, pero en sus cerca de 25,5 kilómetros cuadrados guarda muchas sorpresas y gran encanto. Este pueblo, en la cuenca del río Alberche, a poco menos de 55 kilómetros de la capital madrileña, es un bonito destino turístico por su destacable entorno natural y por mucho más.

Os llamará la atención el nombre de esta localidad, que figura como tal desde el siglo XIV, pero en la que se hallan restos del Paleolítico. Pues el nombre hace alusión a los chapineros, que tras sus primeros habitantes dedicados sobre todo al pastoreo, realizaban -ya en el siglo XVIII había varios trabajadores de cuero- chapines, un calzado tipo chancla en alza de corcho, que era especialmente utilizado por las mujeres para no mojarse los pies ni las faldas con el agua (la zona cuenta con varios arroyos), ni, por tanto, con la tierra y el barro. Pero, ¿qué vais a ver hoy si os animáis a visitar el pueblo? Os lo contamos.

Fuera del pueblo, en plena naturaleza

Algo característico del lugar, perteneciente en sus orígenes a Segovia -hasta casi mediado el siglo XVII, que pasó a ser declarado como villa de Madrid-, es su medio natural. Al sur de la villa destacar las Cárcavas del Río Perales, un terreno erosionado e inclinado. Se trata de socavones con pendientes provocadas por el agua, un paisaje granítico y espectacular en las rutas de senderismo de chicos y grandes.

Pero, además, en el lugar destacan los encinares y también el romero, el tomillo, la retama, los sauces… y la fauna de aves rapaces, que ha hecho a la zona acreedora del Centro de Educación Ambiental a Casa del Águila, ya que es un hábitat idóneo para ella. También los mamíferos del lugar han hecho que se convierta en Zona de Especial Protección (ZEA). Cuenta, asimismo, con diversos manantiales en torno al río Alberche. Es muy recomendable para rutas de senderismo o un día de picnic.

…Y dentro de él

Ya dentro del municipio, de gran patrimonio histórico-artístico, son reseñables sus calles empedradas, como detenidas en el tiempo. El granito berroqueño, característico de los pueblos serranos, está muy presente en el centro urbano. Destacan en la localidad la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción, del siglo XVI y XVII y de estilo herreriano, y la Ermita del Santo Ángel, en una bella plaza. Pero también lo que fue, a mitad del siglo XVIII, un refugio de caminantes conocido como El Bombo, y el Palacio del Marquesado de Villanueva de la Sagra. Este último fue edificado como palacete de caza para los nobles y está construido con sillería de granito. Cuenta con una galería de madera con columnas y un patio porticado. Actualmente acoge un museo etnográfico y la biblioteca.

Chapinería tiene también un parque con zona infantil, de la que los peques podrán disfrutar. De su gastronomía destacan las carnes y la excelente verdura. Por ejemplo, una propuesta recomendable es el restaurante El Ventorro, en la Carretera de Colmenar, 2.

Un bello pueblo toledano en Gredos y ‘dominado’ por un castillo

Un poco más lejos de Madrid que el destino anterior se encuentra la localidad toledana de Oropesa. Pero los 154 kilómetros que separan la capital madrileña de este municipio con mucha historia merecen la pena para pasar un día (o mejor dos) muy reconfortante. Está situado en lo alto de un cerro desde el que se divisa el río Tajo y la Sierra de Gredos. Su historia ‘cuenta’ que fue ocupado por romanos, musulmanes y cristianos y su nombre, según la leyenda, procede de la época musulmana. Dicen que los habitantes secuestraron a una doncella y que por su liberación pidieron a los templarios su peso en oro. Hasta 1833 perteneció a Ávila y fue poco antes cuando creció tanto en población como en la construcción de destacados edificios que se le otorgó gran notoriedad.

Una de las fortalezas más bonitas de Castilla-La Mancha

El monumento más destacable de Oropesa es su imponente castillo, en lo más alto del municipio. En realidad esta fortaleza (foto de portada) está dividida en varios edificios. El Castillo Viejo, de origen musulmán y construido entre los siglos XII y XIII, está declarado Bien de Interés Cultural. El Castillo Nuevo -también conocido como el Palacio de los Álvarez de Toledo- fue edificado por orden de los Condes de Oropesa en el siglo XV. Tanto éste como un tercer edificio, el Palacio Condal son actualmente Parador Nacional de Turismo, pero se pueden visitar libremente. Por las visitas al Castillo (con paneles informativos) se paga 3 euros (de martes a sábados, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00, y los domingos y festivos en horario de mañana).

Entre lo más reseñable de todo el conjunto arquitectónico está la Torre del Homenaje, de 25 metros de altura, una impresionante escalera que conduce a las torres defensivas y el Peinador de la Duquesa, una torre de planta octogonal.

Un casco urbano de poderío

Adentrarse en el pueblo es un placer. Su núcleo es la Plaza del Navarro en la que se encuentra la Torre del Reloj de la Villa con un arco de acceso a la plaza y de estilo neomudéjar. Allí se encuentra también el Ayuntamiento y la antigua Biblioteca Popular cuya cubierta total está realizada con azulejos de Talavera. Alrededor de la plaza se puede disfrutar, en varios locales, de sus delicias gastronómicas: sus afamados duelos y quebrantos (huevos, chorizo y panceta), el hornazo, las migas y los asados. Os recomendamos el Restaurante-Mesón Carlos.

En otra de sus plazas de renombre, la de la Constitución, está la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (siglos XVI y XVII), declarada Bien de Interés Cultural, con su torre de campanario que se eleva desde el suelo. En el mismo emplazamiento se encuentra El Pasadizo, que, a través de arcos, conduce la iglesia con el castillo. También tenéis que visitar el Ayuntamiento Viejo, que cumplió su cometido hasta 1871 y el Antiguo Museo de Cerámica.

Mucho que ver. Tendréis que aprovechar el tiempo, pero disfrutando.